Entre Rutas, Uncategorized

Montseny: huella cultural y natural de Catalunya

Siete de la mañana. El sol empieza a iluminar el ambiente y a opacar el frío del alba. Hoy fue un día especial, teníamos a bien descubrir o en su defecto, perdernos, en una de las maravillas que guarda esta región de España. Una escapada de un día por los parajes naturales del histórico Parc Natural del Montseny, a una hora de la ciudad. Una fuga en busca de aprendizaje, historias e inspiración para los viajeros.

Armados con nuestras herramientas de Periodistas en la naturaleza, llegamos hasta Aiguafreda, un pequeño municipio situado en la comarca del Vallés Oriental, a los pies del imponente macizo del Montseny. Durante el camino en el tren, los arroyos y las fuentes aproximan al visitante a la exuberante vegetación, y de entre el medio, aparecen extensas choperas que resaltan un paisaje salpicado de pequeñas muestras arquitectónicas antiguas y modernas.

Este poblado no es solo la puerta de ascenso al Parque, entre sus calles se esconden historias de un pasado de enriquecimiento cultural, nacido de la inspiración que provocaron y siguen provocando los imponentes panoramas de este patrimonio natural. Existen diversos puntos de Aiguafreda que guardan estrecha relación con acontecimientos suscitados en esta montaña, mismos que al parecer, constituyeron el renacer del arte para las obras de ciertos personajes catalanes del siglo pasado.

Para ascender al parque, lo primero que necesitas es un mapa del área. Orientarte y empezar a caminar. En Aiguafreda puedes visitar el medieval Pont de l’Abella, actualmente cubierto por el modernismo, pero sin perder su valor histórico; el famoso restaurante Les Alzines, ubicado entre espacios naturales y antiguos pozos de hielo. Siguiendo el arroyó de Avencó, encontramos algunos elementos que según leímos, constituían parte importante del sistema antiguo de producción de hielo, el más conocido es el Pou de glaç de l’Avencó. Descubrir cada uno de estos lugares, propone todo un juego de distracción que te llevará a conocer intrigantes historias guardadas en la memoria de este pueblo suspendido entre las montañas.

33766459_10156141285325196_1234608436797243392_n

Un letrero que dice ¡Benviguts al Parc! marca la entrada al sendero. Desde los 500 msnm empieza el ascenso entre bosques y terrenos de piedra irregular. La caminata hasta uno de los puntos claves de esta ruta, La Figuera, tarda aproximadamente tres horas, eso, sin detenerte tanto a fotografiar el imponente escenario del bloque montañoso que integra este parque.

DSC_0728En lo alto de la cima se eleva una casa con siglos de historia, la masía de la Figuera. Cuenta la tradición que entre los años 1902 a 1903, diferentes prohombres de la cultura catalana -aquellos personajes anteriormente mencionados- subían a este lugar para disfrutar del paisaje, de la naturaleza y del contacto con los locales de aquel macizo. Uno de los más conocidos, Josep Pijoan, estableció una estrecha relación con Lola, la niña de once años, hija de los propietarios del lugar. Su facilidad de palabra y capacidad de crear versos le fascinó, y desde entonces crearon una amistad que finalmente se alimentaba de cartas y poemas.

Esta antigua casona, poseedora de una vista privilegiada, pronto se convertiría en una fuente de inspiración para artistas, intelectuales y científicos. Importantes obras de la riqueza cultural de Catalunya encontraron su camino aquí a finales del siglo XIX e inicios del XX. La huella artística nacida en este lugar, se refleja a través de los paisajes de belleza innegable que rodean al Montseny, y que hasta ahora trascienden en la vida del pueblo catalán.

33748808_10156141345990196_1634901218440511488_nLa ruta hacia este parque, propone un recorrido inspirado por “Lola de la Figuera”, a través de una secuencia que te hará descubrir importantes lugares de interés por los senderos, partiendo de la estación del tren de Aiguafreda hasta llegar a la Figuera. El parque además ofrece espacios para desarrollar actividades al aire libre, como paseos cortos, picnic, hiking, senderismo e incluso bicicleta de montaña. Las características singulares del territorio, ecológicas como culturales, y las actividades económicas tradicionales que aún se desarrollan, le han constituido a este Parque importantes reconocimientos, como el de Reserva de la Biosfera, declarado por la UNESCO en 1978. Un patrimonio universal.

Y es así como, después de una extenuante, pero satisfactoria caminata, conquistamos otro de los espacios naturales más importantes de la región. Para hacer este tipo de ruta, hay que considerar tener una estable condición física, asimismo, suficiente hidratación para subir y bajar, comida, protección solar, repelente, y demás instrumentos técnicos necesarios para aventurar y captar los momentos.

Viajar en la naturaleza requiere otro tipo de preparación, produce otro tipo de sensaciones y reconecta con la vida. Sin duda, Barcelona es uno de esos destinos en donde es posible hacer varios viajes distintos sin moverse lejos de la ciudad, y eso fue exactamente lo que descubrimos diariamente durante nuestra experiencia aquí. Cada vez que exploramos un nuevo lugar, como viajeros, la vemos con ojos distintos.

DSC_0838

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s